- Introducción
YPF, la principal empresa energética de Argentina, presentó sus resultados correspondientes al primer trimestre de 2025, con señales mixtas: una mejora en la eficiencia operativa, fuerte impulso del negocio no convencional, pero con una pérdida neta contable debido a efectos financieros no recurrentes y mayores costos.
- Contexto Macroeconomico
El primer trimestre de 2025 estuvo marcado por un cambio significativo en el régimen macroeconómico de Argentina. Bajo el nuevo programa de estabilización fiscal y monetaria, se registró una fuerte desaceleración de la inflación mensual, que cerró marzo en torno al 11%, acompañada por un superávit primario acumulado del 0,2% del PBI en el trimestre. La normalización de precios relativos —incluyendo combustibles, tarifas energéticas y tipo de cambio oficial— implicó una caída transitoria de la demanda agregada, pero contribuyó a reducir desequilibrios estructurales y generar señales de mayor previsibilidad para los agentes económicos. En este contexto, el sector energético comenzó a mostrar señales de dinamismo, impulsado por un entorno de precios más alineado con los costos de producción y por expectativas favorables en materia de exportaciones netas. En dicho marco, YPF desplegó una estrategia centrada en eficiencia operativa, focalización en activos de alto rendimiento (principalmente no convencionales en Vaca Muerta) y desarrollo de infraestructura crítica para incrementar su capacidad de transporte y exportación de crudo.
- Presentación de los principales resultados
Los ingresos totales alcanzaron los USD 4.608 millones, un incremento del 7% interanual, impulsado por mayores precios locales de los combustibles y un mayor procesamiento en sus refinerías. Sin embargo, el resultado neto fue una pérdida de USD 10 millones, frente a una ganancia de USD 657 millones en el mismo trimestre de 2024, debido principalmente a mayores pérdidas financieras netas y un aumento en el pago de impuestos.
El EBITDA ajustado se mantuvo estable en USD 1.245 millones respecto al mismo período del año anterior, pero mostró una mejora significativa del 48% frente al cuarto trimestre de 2024, esto es una buena señal. Excluyendo campos maduros recientemente desinvertidos, el EBITDA habría sido de USD 1.351 millones. Los costos operativos se redujeron un 14% respecto al trimestre anterior, gracias a eficiencias derivadas de la salida de áreas convencionales y menores gastos de transporte, esto permitió una mejora en la rentabilidad del segmento.
La producción total de hidrocarburos fue de 552 mil barriles equivalentes por día, un 5% superior al mismo trimestre del año pasado. Se destaca el crecimiento sostenido en petróleo y gas shale en Vaca Muerta, que ya representa el 55% de la producción de petróleo de la compañía. La producción de shale oil creció un 31% interanual y la de gas shale un 23%. Las exportaciones de crudo aumentaron un 34% en relación con el primer trimestre de 2024, alcanzando los 36 mil barriles por día.
En el segmento de refino y comercialización, se procesaron 318 mil barriles diarios, con una utilización de refinerías del 94%, el nivel más alto de los últimos trimestres. Aunque la demanda de combustibles cayó un 5% respecto al trimestre anterior por cuestiones estacionales, YPF ganó participación de mercado. Las importaciones de combustibles fueron mínimas, representando solo el 2% de las ventas totales.
Las inversiones sumaron USD 1.214 millones, un 4% más que en el mismo período de 2024, y el 75% de ese monto fue destinado a proyectos de petróleo y gas no convencionales. Entre los proyectos destacados se encuentra la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, que permitirá aumentar la capacidad de exportación desde Neuquén hacia el Atlántico.
Por otro lado, la deuda neta de la compañía se incrementó a USD 8.336 millones, elevando su ratio de apalancamiento a 1,8 veces el EBITDA, aunque dentro de niveles razonables para el sector. YPF emitió un bono internacional por USD 1.100 millones para refinanciar vencimientos y financiar adquisiciones, como la del bloque Sierra Chata en Vaca Muerta.
- Sugerencia
YPF enfrenta desafíos significativos en el corto plazo, dada la combinación de factores fundamentales y técnicos, para un perfil de inversor con tolerancia al riesgo moderada, aquellos que buscan exposición al sector energético argentino y están dispuestos a asumir la volatilidad asociada, hoy no parece ser un momento óptimo para comprar acciones de YPF, si la tenes en cartera se recomienda mantener y monitorear de cerca los desarrollos futuros antes de considerar nuevas inversiones.
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