Luego de un período de relativa estabilidad, la volatilidad y las incertidumbres comienzan a pesar en las carteras de inversión: el riesgo país acumula un incremento de 180 puntos básicos desde su mínimo del pasado 10 de julio y ya se sitúa en torno a los 590 puntos básicos.
La historia ya es conocida: un mayor riesgo país deprime el precio de los títulos soberanos en moneda extranjera, actuando como el principal termómetro crediticio de la economía. Aunque este indicador admite múltiples lecturas —desde ángulos políticos, económicos y financieros—, el objetivo final para el inversor es comprender cómo interpretarlo y qué esperar hacia adelante.
Desde una perspectiva estrictamente política, Argentina transita hacia 2027 un año electoral, un hito que añade un componente elevado de riesgo debido al impacto que un eventual cambio de rumbo podría generar en la economía real, los inversores y las instituciones. El elemento más crítico, y perjudicial para los mercados, es que los cambios de gobierno en el país históricamente han implicado giros de 180 grados en el programa económico; esa imprevisibilidad sobre el sendero de los próximos cuatro años es lo que alimenta la volatilidad.
Haciendo una analogía política, podemos pensar en 2027 como un escenario comparable al de 2019 en cuanto al peso potencial de la continuidad o la ruptura del actual modelo. En el plano bursátil, considero que —hasta conocer el resultado electoral— la relación riesgo-retorno para quienes evalúan comprar acciones se presenta desfavorable, sugiriendo que hay más para perder que para ganar. En otras palabras, el mercado hoy exige continuidad económica y no un viraje rotundo, a diferencia de lo ocurrido en ciclos pasados.
Por otro lado, una lectura económica y financiera sugiere que la volatilidad se presenta por los flujos entre inversores (minoristas e institucionales). Siendo objetivo, el riesgo país actual no justifica los fundamentos macroeconómicos que tiene Argentina, estabilidad cambiaria, desaceleración de la inflación, crecimiento del PBI, etc. Entonces ese riesgo podemos adjudicarlo a otras variables como el cambio potencial en las normas de juego, mayores controles de capital, menores incentivos a la inversión, entre otras cuestiones. Asimismo, la incertidumbre respecto al pago de los vencimientos de los próximos años se acrecenta y esto genera sobresaltos en el riesgo país, el mercado no mira la voluntad de pago que pueda o no tener el gobierno actual sino la seguridad que tendrán en cobrar tales intereses. Hoy Argentina cuenta con garantías, dos swaps con China y Estados Unidos por 35.000 millones de dólares que pueden ser utilizados para afrontar sus compromisos financieros, sin embargo, el Banco Central ha hecho un excelente trabajo acumulando en torno a 14.000 millones de dólares siendo abril mayo y junio los meses de mayores compras.
En definitiva, lo importante es saber qué factores pueden afectar el riesgo país y cómo esto puede potencialmente impactar en las carteras de inversión.
¿Cómo posicionar un portafolio de cara a 2027?
Si bien el futuro es incierto, es útil trazar dos estrategias de inversión según las expectativas de cada inversor: una para los optimistas respecto a la continuidad del oficialismo y otra para los pesimistas o cautelosos ante un posible cambio de signo político.
Perfil optimista: Para quienes apuestan a la continuidad, resulta viable construir un portafolio que combine activos argentinos —bonos soberanos, acciones y obligaciones negociables—. No obstante, en pos de una adecuada diversificación, es fundamental no sobreexponer la cartera: se sugiere que la porción destinada a instrumentos locales no supere el 50% del total.
Perfil pesimista o defensivo: Para quienes prefieren mantenerse al margen de la volatilidad doméstica, los activos de renta fija y variable internacional emergen como la mejor alternativa, conservando una porción acotada de liquidez para aprovechar eventuales oportunidades puntuales en el mercado local. Instrumentos como CEDEARs, así como renta fija latinoamericana y estadounidense, permiten aislar la cartera del riesgo argentino y brindan cobertura frente a posibles saltos cambiarios.
Lic. Franco Marín – Equipo PIN Capital
Nota para Diario Rio Negro 27/09/2026