El jueves pasado el precio del petróleo Brent superó los USD 100 por barril, impulsado por las tensiones en Medio Oriente que mantienen en vilo a los mercados energéticos globales. El movimiento no pasó desapercibido en el mercado local: las acciones de las principales energéticas argentinas cerraron la jornada con subas generalizadas. YPF avanzó un 2%, Vista Energy un 5,37%, GEOpark un 1,32%, Petrobras un 2,34%, Pampa Energía un 2,73% y Transportadora Gas del Sur un 3,16%. El sector energético argentino, con fuerte exposición a Vaca Muerta, reacciona de manera directa ante subas del crudo porque un barril más caro mejora los márgenes de producción y potencia las perspectivas exportadoras de las compañías.
Sin embargo, lo que beneficia a las petroleras puede complicar el bolsillo de los consumidores. Un precio del petróleo más alto se traslada tarde o temprano a los precios locales de los combustibles y, desde ahí, al resto de la economía. Este fenómeno se conoce como pass through: el impacto de una variable como el tipo de cambio o el precio del petróleo sobre la inflación no es inmediato sino que ocurre con un rezago de semanas o incluso meses. Por eso, aunque el dato de inflación de agosto publicado esta semana fue de 1,7%, el más bajo del año y una señal positiva para el proceso de desinflación, la suba del crudo podría presionar los precios hacia adelante. El dato de hoy es bueno, pero el escenario de los próximos meses merece seguimiento.
Frente a este panorama, la pregunta relevante para el inversor es cómo posicionarse. Para quienes buscan cobertura ante una eventual aceleración de la inflación, los bonos que ajustan por el índice CER son la herramienta más directa. El X30N6, con vencimiento en noviembre, rinde CER más 4,3% de TIR, mientras que el X29E7, con vencimiento en enero, ofrece CER más 5,5%. Ambos actualizan su capital por inflación y pagan una tasa adicional por encima del índice, lo que los convierte en una cobertura eficiente si los precios vuelven a acelerar.
Para un perfil más conservador o para quien necesita liquidez de corto plazo, la LECAP S30N6 con vencimiento en noviembre rinde cerca del 2% de tasa efectiva mensual. Con una inflación de agosto del 1,7%, esta letra volvió a ofrecer una tasa real positiva, algo que no ocurría hace meses. Es una opción de tasa fija, sin exposición a variables externas, ideal para administrar pesos de corto plazo.
En definitiva, el mercado local enfrenta una semana con dos datos que apuntan en direcciones distintas: la inflación da señales de mejora, pero el petróleo recuerda que el escenario global puede cambiar rápido. Saber leer ambas señales y posicionarse en consecuencia es hoy la clave para cualquier inversor.
Lic. Lucia Narbaits – Research en PIN Capital
Nota para el Diario Rio Negro 13/09/2026