Licitación con sorpresas: nuevo bono y ausencia de tasa fija

En el menú de la licitación del miércoles pasado, la Secretaría de Finanzas sorprendió al mercado con dos decisiones clave: la ausencia de instrumentos a tasa fija y la incorporación de un nuevo bono en dólares.

Una licitación primaria del Tesoro es el mecanismo mediante el cual el Gobierno coloca nueva deuda en el mercado para financiar sus necesidades o refinanciar vencimientos existentes. En estas instancias, el Ministerio de Economía ofrece distintos instrumentos —letras o bonos— y los inversores presentan sus ofertas indicando qué monto están dispuestos a suscribir y a qué tasa o precio. A partir de esas ofertas, el Tesoro decide cuánto convalidar y a qué condiciones, definiendo así su costo de financiamiento.

Luego de convalidar tasas elevadas en las primeras licitaciones del año y alcanzar rollovers superiores al 100% —es decir, captar más pesos de los necesarios para cubrir vencimientos—, el Tesoro optó por retirar del menú las Lecaps, los instrumentos a tasa fija de corto plazo. La decisión deja abierta la incógnita sobre si volverán a ofrecerse en las próximas colocaciones. En su lugar, se priorizaron instrumentos indexados, tanto por inflación (CER) como por tipo de cambio (dólar linked). Estos últimos casi sin oferta, demostrando que el mercado prefiere obtener mayor cobertura ante saltos inflacionarios que por saltos cambiarios.

La mayor sorpresa fue el  anuncio de la emisión de un nuevo bono ley local en dólares con vencimiento el 29 de octubre de 2027, coincidiendo con el fin del mandato actual de Milei. Se trata de un bono bullet, es decir, amortiza la totalidad del capital al vencimiento y devengará un cupón del 6% TNA pagadero mensualmente.  En una primera instancia, se buscó colocar hasta US$150 millones, con una segunda vuelta el día siguiente por hasta US$100 millones adicionales al precio de corte. Se licitó el precio y formará parte de un programa máximo de emisión de hasta US$2.000 millones dentro del esquema de colocaciones quincenales. Los fondos estarán destinados a afrontar los vencimientos de capital previstos para julio de 2026.

El nuevo bono, identificado bajo el ticker AO27, apunta a captar liquidez en dólares en un contexto de fuerte crecimiento de los depósitos en esa moneda. Parte de este flujo seguramente encontrará interesados dentro de quienes -gracias a la reciente resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV)- ingresen efectivo bajo el régimen simplificado de ganancias. Y de empresas que tienen excedentes en esa moneda y -atravesados por restricciones cruzadas- no pueden acceder a otros instrumentos de renta fija en dólares. En este marco, el Tesoro busca canalizar y tentar a esos fondos hacia instrumentos del mercado de capitales.

El miércoles por la tarde se publicaron los resultados de la licitación del Tesoro donde se dio a conocer que Finanzas adjudicó $6,74 billones de pesos, sobre ofertas recibidas por $8 billones, lo que implicó un rollover de 93,3%. El AO27 mostró una fuerte demanda: se recibieron ofertas por más de US$860 millones y se adjudicaron los US$150 millones previstos, a una tasa del 5,74% TNA y con emisión sobre la par (USD 100,45). 

La segunda vuelta se realizó el jueves al mismo precio de corte por hasta US$100 millones adicionales. El instrumento volverá a ser ofrecido en la próxima licitación del 11 de marzo. Bajo estas condiciones Argentina logra financiamiento a tasas bajas, acumula reservas en una nueva caja y va resolviendo la incógnita del pago de obligaciones soberanas de julio. Con esto en conclusión logrará encaminar a la baja el riesgo país. Lo que además será un empujón a seguir revalorizando los títulos públicos en dólares.

Nota para Diario Rio Negro 01/03/2026

Lic. Lucia Narbaits – Research en PIN Capital