En las últimas semanas del año vamos a reiterar lo que -en materia de Mercado de Capitales- importa y lo vamos a resumir por segmento: lo que mueve a los ADR´s (acciones de argentina en el exterior) es que se muestre gobernabilidad y las reglas sean cada vez más predecibles; y lo que mueve a la deuda soberana representada en Bonos es que se plasme una sostenida acumulación de reservas.
Creo que en cada nota que les compartimos hemos hecho especial hincapié en estas dos condiciones. Un año salpicado de volatilidad por ser eleccionario y por estar marcado por la puja política. Y en materia internacional no olvidemos: pasamos por una guerra arancelaria que sacudió un poquito la estantería.
El cierre del año deja una señal que empieza a repetirse: cuando la inflación desacelera, el esquema cambiario gana previsibilidad y el riesgo país cae, las tasas de interés comienzan a normalizarse. Que los bonos soberanos rindan hoy por debajo del 10 % no es un dato menor.
Recordemos la sinergia de un bono: cuando hay mayor demanda, sube el precio. Y a mayor precio, menor es la tasa de retorno que puede esperarse de él ya que se considera menos riesgoso. Y el riesgo de una deuda siempre es y será que el acreedor no pague sus obligaciones. O que las reperfile en condiciones menos beneficiosas para el acreedor.
¿Cuál es la novedad al cierre del año?
En los últimos días el foco del mercado se trasladó al régimen cambiario y su ajuste de cara al 2026. El Banco Central anunció que, a partir del 1 de enero de 2026, la banda de flotación del peso se ajustará según el último dato de inflación mensual publicado por el INDEC, reemplazando al anterior deslizamiento fijo de 1 % por mes que, en muchos casos, quedaba rezagado frente al ritmo de suba de precios.
¿Porqué se toma T-2 (o dos meses antes del mes que comienza)? En este caso puntual porque para que el esquema arranque el 1 de enero, no tenés cerrado aún el dato de diciembre (a publicarse el 13/1). Con lo cual lo acertado es tomar mes cerrado: es decir Noviembre.
Bajo este nuevo esquema, tanto el piso como el techo de la banda se moverán en línea con la inflación, con la meta de brindar mayor flexibilidad al tipo de cambio y mejorar la acumulación de reservas internacionales, que el propio organismo proyecta incrementar con compras cuando la demanda de pesos lo permita.
Al ligar la banda a la inflación, el BCRA busca que el tipo de cambio no pierda competitividad real y que el piso y el techo acompañen el ritmo de precios, reduciendo así el riesgo de tensiones bruscas fuera de banda.
En este contexto, el Mercado también observó una baja significativa del riesgo país argentino, que perforó niveles cercanos a los 600 puntos básicos, cerrando mientras escribimos esta nota en el menor nivel desde julio 2018– tras la recomposición de activos luego de las elecciones y ante expectativas de mayor previsibilidad macroeconómica.
Tomando en cuenta el precio del AL30D (bono de mayor volumen en la plaza local) su rendimiento en lo que va del año se revalorizó +9,45% pagando además de cupones, parte del capital en los meses de enero y julio.
Sin embargo un Bonar bastante más apreciado -con 8 años más de duración- fue el AE38D que tuvo una suba punta a punta del 15,5% en dólares. Claramente el Mercado buscó mayores plazos para alojar sus dólares, muchos de ellos venidos con rezago del blanqueo 2024 y otros de Obligaciones Negociables (bonos corporativos) que ya dejaron de tener tasas atractivas para los inversores moderados.
Esa compresión del riesgo se traduce directamente en menores rendimientos exigidos por los inversores para sostener deuda soberana, y como resultado los bonos soberanos argentinos vienen operando con rendimientos por debajo del 10% a lo largo de toda la curva, un umbral que muchos analistas consideran necesario para que Argentina vuelva a explorar mercados de deuda de manera sostenible.
Estos fueron los rendimientos de los bonos soberanos de ley extranjera al cierre de la jornada del día 18 de diciembre de 2025:
- Global 2029 (GD29D): 6.18%
- Global 2030 (GD30D): 7.71%
- Global 2035 (GD35D): 9.42%
- Global 2038 (GD38D): 9.34%
- Global 2041 (GD41D): 9.46%
- Global 2046 (GD46D): 9.45%
En cuanto a la renta variable local, el comportamiento también mostró diferencias sectoriales claras. Mientras que el sector bancario fue el que menos subió en las últimas semanas, reflejando un escenario de tasas más bajas y márgenes financieros más acotados a futuro, el sector energético lideró las subas. Las acciones vinculadas a energía captaron el mayor interés del mercado, impulsadas por expectativas de mayor inversión, mejora en la generación de divisas y un marco regulatorio más previsible.

La combinación de un tipo de cambio menos rígido, un riesgo país más contenido y tasas en descenso crea un escenario en el cual los activos argentinos —tanto de renta fija como, potencialmente, de renta variable— pueden encontrar mayor demanda, siempre que estos lineamientos se mantengan en el tiempo y se respeten las señales de orden macro que los Mercados están pidiendo.
Nota para el diario Rio Negro 21/12/2025