Títulos Públicos – Bonos

¿Qué son? Los títulos públicos son títulos de deuda emitidos por el Estado Nacional o gobiernos provinciales para financiarse. Al comprar un bono, le prestás dinero al emisor, que se compromete a devolvértelo con intereses en fechas preestablecidas. Por eso son activos de renta fija: conocés de antemano cuánto y cuándo vas a cobrar.

¿Por qué invertir en Bonos? Son una opción ideal para quienes buscan ingresos predecibles. Sabés desde el principio cuánto y cuándo vas a cobrar, podés elegir entre opciones en pesos o dólares, y diversificar tu cartera con bonos ajustados por inflación (CER) o tasa fija. Además, si necesitás liquidez antes del vencimiento, podés venderlos en el mercado secundario.

¿Cuáles son los riesgos?

  • Riesgo de crédito: Posibilidad de que el emisor no pueda cumplir con sus pagos.
  • Riesgo de mercado: Si vendés antes del vencimiento, el precio puede ser distinto al que compraste.
  • Riesgo de reinversión: Si reinvertís los cupones cobrados a una tasa menor, el rendimiento final puede ser inferior al estimado.

¿Cómo se mide la rentabilidad? En los bonos conviven dos tasas importantes. La tasa del cupón es la que el emisor se compromete a pagar periódicamente. La Tasa Interna de Retorno (TIR) en cambio, representa el rendimiento real de tu inversión, y aplica siempre que mantengas el bono hasta su vencimiento y reinvertás los cupones cobrados a esa misma tasa. Un dato clave: si comprás un bono por debajo de su valor nominal —lo que se conoce como comprar “bajo la par”— obtenés un rendimiento mayor al de la tasa del cupón.

¿Qué tipos de bonos existen?

  • Tasa fija: Pagan un interés definido desde la emisión. Ideal para quienes buscan certeza en sus retornos.
  • Tasa variable: El interés se ajusta según una tasa de referencia del mercado (ej: TAMAR).
  • Ajustados por inflación (CER): El capital se actualiza por inflación, protegiendo el poder adquisitivo.
  • Dólar Linked: Denominados en dólares pero se suscriben y pagan en pesos al tipo de cambio oficial.